foto daniel carrasco

Un sombrero sin cabeza

Columna de Opinión del Periodista Daniel Carrasco

Resulta un tanto complicado, contradictorio y sin un inicio o fin, el poder enumerar las cosas que creo, están mal dentro de nuestra sociedad. Vemos día a día, injusticias, abusos, impunidad, ilegalidad, y por encima de todo eso, el aprovechamiento del poder. Una cúspide social, se pelea con uñas y dientes, la posibilidad de ser parte de quienes rigen este país.

En el colegio, tuve la posibilidad de estudiar asignaturas, que me prepararon, de manera muy somera, pero lo suficiente, como para poder saber qué información buscar. Acerca de materias relacionadas a la civilidad, y de los procesos políticos y socio administrativos, a los que cada ciudadano está sujeto.

Pero más allá del conocimiento específico que se pueda tener, existe algo que se llama sentido común, donde entramos en cuenta, que somos parte de un grupo vivo que debe consensuar normas de civilidad y de convivencia. En este aspecto, emergen conceptos como liderazgo y normativa, los que, de cierta manera, vienen a representar el sentir y la identidad de un grupo determinado.

El Presidente

Hoy, nos lidera un presidente, quien, en su puesto de primer mandatario, debiera hacer alusión a esa referencia social.

Por mi poca experiencia, sentido común y bagaje por la vida, he comprendido que debemos poner delante de nosotros a quienes sepan llevar, administrar los deseos y propósitos de la sociedad. Donde la moralidad y honor de quienes ostenten estos cargos, debieran ser rasgos característicos y preponderantes. Pero esa imagen se contradice con quien está sentado en La Moneda- ya que sin apelar a un sentimentalismo popular- los hechos, datos, acciones, han desenmascarado el real sentir de Sebastián Piñera. Esto es, la búsqueda de más poder y el afianzamiento de los mismos de siempre.

Por otra parte, en estos 8 meses de crisis sanitaria, con precarización del trabajo, en una “fábrica de pobreza”-como así lo dijera el alcalde de Puerto Montt. ¿Qué ha hecho el gobierno?. Me pregunto esto, ya que cuando partió la pandemia, se prometieron ayudas, contención, suspensión de cobros de servicios, ayudas a las PYMES (FOGAPE), flexibilidad comercial. En definitiva ayuda a las clases sociales, y todo un chichimuchi de promesas, que no llegaron- o si lo hicieron, fue a muy pocas personas-. También se pudo observar que, se entregaron cajas de ayuda -que fueron licitadas por empresas del retail-, las que se transformaron en el “mana del desierto”, desde la visión del ejecutivo.

Echar mano a los ahorros

Ante esta poca empatía de las autoridades, en este caso del propio jefe de la nación, a la comunidad, no le quedó más opción que echar mano a sus ahorros. A los dineros que mes a mes se juntan para una pensión “digna”, y que más encima, sirve de capital para las inversiones de los propios empresarios, que ganan y usufructúan de la previsión de los chilenos.

Y así vamos, ya próximos a finalizar este 2020, donde todos nosotros vivimos con la esperanza de salir de esta prisión sanitaria. Con la ilusión que volveremos a ser como antes. Y en medio de este escenario, nuevamente surge una pálida y desdibujada alegría, ante la posibilidad de volver a quebrar al sistema. Permitirnos un segundo retiro de los fondos previsionales.

Pero, como así lo es la naturaleza, en esta historia también existe un némesis, que busca todas las opciones para doblegar lo que anhelamos. El gobierno de don “Tatan” ha publicado abiertamente que se opondrá a esta nueva reforma constitucional. Que enviará al TC esta nueva iniciativa, argumentando que sería desastroso para las futuras pensiones – como si fueran en este minuto buenas-.

Acusación

Dentro de esta discusión, que es homóloga a la del primer retiro, salió a la luz una acusación de Gino Lorenzini, quien es fundador de Felices y Forrados. Se indicó que hubo una triangulación de los activos de miles de cotizantes de este país, los que están afiliados a AFP Hábitat, con otras dos empresas que están ligadas al presidente Piñera.

En simples palabras, Piñera pasó su dinero a Moneda Asset en fideicomiso «ciego». Moneda con ese dinero creó fondos. Hábitat «invirtió» en los mismos fondos de Moneda Asset, y así triangular y comprarse Hábitat sin poner un solo peso. Al controlar indirectamente Hábitat, definen donde invertir parte de los 60.000 millones de dólares de los ahorrantes de Hábitat. Así deciden meterles riesgo a los fondos de pensiones. Prestando 12.000 millones de dólares al Estado, para financiar gasto público

Su curriculum

Dado esto último, y sin enjuiciar estos hechos, me vienen a la memoria estos históricos sucesos donde el actual mandatario ha sido protagonista. Hechos como lo sucedido en el banco de Talca, donde la propia ex ministra de justicia de la dictadura, Mónica Madariaga, confirmó las solicitudes que le llegaron para esconder a Sebastián y que pudiera salir del país.

Recuerdo con gracia, por ejemplo, lo sucedido con Evelyn Mathey en el caso de espionaje telefónico, el cual fuera públicamente saldado cuando Piñera la nombró ministra del trabajo en el 2011. A esto podemos sumar también que, en su primer periodo, adquirió acciones de una de las seis empresas pesqueras más importantes de Perú. Compañía que se vio beneficiada por el fallo de La Haya, en el 2014 donde- no solo Perú y su economía ganaron- sino que también lo hizo Sebastián Piñera actual dueño del 9 por ciento de Exelmar.

Y así se podría nombrar quizás cuantas especulaciones más que ni la prensa se ha enterado, y digo esto, porque ha sido su accionar desde siempre. Especulando, aprovechándose de información que no cualquier chileno puede acceder.

El acuerdo de paz

A raíz de estos acontecimientos, existen periodos de introspección donde imagino una conversación con él, diciéndole que tuvo la oportunidad de doblegar su agenda. Ser un agente de cambio cuando llamó a un acuerdo de paz el año pasado, en medio del estallido social.

Pero quien nace chicharra, muere cantando, profesa el dicho popular. Y quien percibe la vida, como una carrera donde el acumular cosas, dinero, poder, es el objetivo y el propósito de su existencia, no va a mirar más allá de lo que sus propias manos no pueden controlar.

Sistema consumista

Quien nos lidera, es el reflejo de quienes somos, o lo que nos hemos transformado. Un ser de tendencias, aplacado por el sistema consumista, que nos chupa el alma todos los días, desvinculándonos de lo que es esencial.

En este contexto, creo que si queremos que nuestros líderes sean empáticos con todo eso que se pregona a través de redes sociales. Donde el equilibrio, lo natural, el respeto por la vida o la individualidad, o la familia, o todo lo que puede hacer bien y sea de provecho para la comunidad, primero debemos cambiar nosotros.

Tenemos muchos derechos, que no son respetados; tenemos muchas carencias que no son contendidas, pero también adolecemos de responsabilidad y deber, porque quien puso al personaje que nos lidera, fuimos nosotros mismos.

Es tiempo de educarse y de buscar un propósito, así mañana, quienes estén encargados de llevar el timón de una nación, sea el reflejo de todos, y no una marioneta de los egos y deseos de una sociedad contaminada con el exitismo y el poder.